Licitaciones desiertas, procesos de revisión de precios de obras ya adjudicadas y modificaciones de proyectos de obras que se demoran en licitar pasan factura al bolsillo de los vecinos de Ames.
- En un escenario de inflación, los errores y los retrasos del gobierno local los pagan los vecinos.
- La última modificación de un proyecto, aprobada en el pleno de ayer, 8 de septiembre, ha supuesto un incremento del 42% del presupuesto.