Los presupuestos participativos del gobierno de izquierda de Ames parece que se convierten en un mal recuerdo.
- De la euforia y la propaganda se pasó al fracaso y el silencio. Por el camino se han derrochado más de 24.000 euros en consultorías y en cinco años se manejaron tres modelos distintos.
- Lo ocurrido refleja la gestión errática del gobierno local y su falta de control en el gasto.